Desde las 11 de la mañana, un grupo de trabajadores tercerizados de UGOFE, quien administra actualmente a la línea General Belgrano, a la General San Martín, y a la General Roca, cortaron las vías en la estación Avellaneda de esta última, haciendo que el servicio estuviera interrumpido por más de 10 horas. Las dársenas de colectivos y de “combis” estaban atestadas de gente y se hacían hasta dos horas de cola para subir a un transporte y volver a casa.
Es así que un grupo de cansados pasajeros decidió hacer desmanes en Constitución, cabecera de la línea. Hubo heridos y algunos detenidos. Nada, absolutamente nada, justifica la violencia y menos, incendiar un vagón de trenes que en definitiva es su medio de transporte.
Los manifestantes reclaman que se los blanquee en la empresa, pero las negociaciones están muy lejanas y podría volver a darse algún corte cuya víctima, como siempre, es aquel que necesita del tren para cumplir con sus obligaciones.
